
Código Ético
Guardianes de un Legado es un proyecto cultural y simbólico. Este Código Ético fija una posición pública de responsabilidad y coherencia. No certifica prácticas técnicas de cría ni sustituye a entidades oficiales.
Declaración
Guardianes de un Legado es un proyecto cultural y simbólico. Este Código Ético no evalúa “cómo se cría” en términos técnicos; define desde dónde se asume la responsabilidad y cómo se sostiene públicamente una posición de coherencia con el legado de la cinofilia.
Principio general
El legado se hereda. Defenderlo es una elección. La adhesión a Guardianes implica asumir una responsabilidad visible: moderación, respeto y coherencia. Guardianes no es una herramienta de disputa ni de marketing.
Este código aplica por igual a personas e instituciones que deciden participar desde la seriedad y el respeto a la diversidad de criterios.
Código
I. Responsabilidad moral por encima del resultado
- Criar no es producir. Vender no cierra la responsabilidad.
- El éxito no legitima decisiones incorrectas.
- El criterio pesa más que la aprobación externa.
II. Cría como legado, no como actividad comercial
- La moderación es una decisión ética, no un trámite.
- Rechazo de la producción sistemática o impulsiva.
- Selección reflexiva y continuidad de líneas con respeto a la tradición.
III. Responsabilidad de por vida
- El compromiso no termina con la cesión del animal.
- Acompañamiento, orientación y respuesta continuada.
- Asumir la posibilidad de retorno como parte del pacto moral.
IV. Honestidad pública y coherencia privada
- No construir un discurso que no pueda sostenerse en privado.
- No falsear información ni maquillar decisiones.
- No usar el lenguaje ético como herramienta de marketing.
V. Respeto absoluto a la diversidad de criterios
- Guardianes no promueve una única manera de criar.
- Respeto a tradiciones, países y enfoques sin desacreditar a terceros.
- Prohibido instrumentalizar Guardianes para confrontación pública.
VI. Uso responsable del nombre y del sello
- Uso sobrio y no agresivo del nombre y del sello.
- No presentarlo como certificación técnica ni garantía oficial.
- Aceptación de normas de uso y retirada en caso de incoherencia pública.
IX. Exigencia interna y ejemplaridad silenciosa
- La pertenencia implica ejemplo, no privilegio.
- Ser observado sin necesidad de ser exhibido.
- El reconocimiento es revocable si se rompe la coherencia pública.
VIII. Apéndice cultural: música y proyecto
- La música es un lenguaje simbólico de unión, no promoción individual.
- Las piezas culturales son parte del proyecto, no un servicio exigible.
- Prohibido reclamar visibilidad o protagonismo como condición.
VII. Relación con entidades oficiales
- Reconocimiento explícito de la legitimidad de clubes, federaciones y kennel clubs.
- Separación clara entre reconocimiento cultural y registros oficiales.
- Guardianes suma contexto cultural; no sustituye autoridad cinológica.
Nota importante
Este Código Ético no sustituye normativas oficiales ni evalúa condiciones técnicas de cría. Su propósito es fijar un marco de coherencia pública y responsabilidad simbólica.
Firma
Documento fundacional · Guardianes de un LegadoContinuar en Guardianes de un legado
